Parece que he recobrado un poco de vitalidad. Lo que me hacía falta era actividad, eso es todo. No comprendo por qué no he podido sobrellevar los tiempos duros de entre los tiempos blandos. Festejar moderadamente en la victoria, y no hundirme hasta el fondo en la derrota. Esa todavía es una tarea pendiente.
Ha empezado un nuevo mes, y con él muchas expectativas. Le he tomado en estos días un inusitado interés al proyecto del posgrado, a raíz de la entrevista con el profesor Álvarez, el tipo más estimado desde que estoy estudiando acá. Vimos las cosas de un modo más empresarial, como profesionales parejos, por fin después de mucho tiempo. Ya me había olvidado que tenía cierta experiencia hablando con profesionales, dicho de alguna forma.
Históricamente los agostos siempre hay sido tiempos de nuevos trabajos, espero que esta vez no sean la excepción. Ahora las clases se abren de nuevo la siguiente semana…habrá que lustrar zapatos.
miércoles, 20 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario