Nuevo año, nueva vida!... ni cagando. Las mismas cosas de siempre pero con las ganas de hacerlas de nuevo. Ayer me fui al Obelisco y vi a gente de todos los países y colores festejando el año nuevo a su gusto. Había un coro de unos yankys que cantaban con una voz melodiosamente divina, pero al cabo de algunos minutos se tornaban aburridores. Los brasileros, danzaban como en Copacabana. Yo aproveché para sacar unas fotos del árbol de Navidad que nunca supe que estaba allí, y de los juegos artificiales que coronaron la noche del 31, con magnificencia en el corazón de Bs.As. De regreso a la casa agarré el colectivo 39 en Libertad y Corrientes y lo que me llamó la atención fue el ticket del monedero: 01/01/2010…otra década ha comenzado. Me quedan 21 días en Buenos Aires.
Ya en la casa, por la mañana coloqué un plato repleto de arroz en el balcón y, así las cosas, tengo como seis gorriones cantándome al oído en un frenesí alimenticio sin precedentes. Están tan felices que incluso los desvergonzados hacen el amor delante de mis narices. Ellos si saben disfrutar un año nuevo.
2 comentarios:
Todos son intentos fallidos, ahora quiero respirar un poco de paz y estar listo para el reentre del Marcelo version 7.0
La idea del taller de foto-escritura es practicamente igual a cómo llevabas tu blog; una foto y texto. ¡Qué fue que no escribe!
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