Ciudad inmensa ciudad
me levanto... y salgo.
Cada calle inmensa se cruza con otra inmensa. Cada esquina, cientos de transeuntes caminando desenfrenadamente, con el paso apretado, sin tiempo para regresar a ver a nadie (mirada contra el piso). El sol pega durísimo, mucho calor. Me provoca escaparme de la luz, escabulléndome entre las raíces de los imponentes troncos de concreto. Siempre es posible esconderse. Cada cuadra caminada son como cinco del lugar donde vivía. Cada colectivo, mirada fija en la ventana, mirada perdida y obnubilada, como si los ojos estuvieran contemplando algo ubicado mas allá de este mundo. Cada persona, gente extraña, habla diferente, piensa diferente, actúa diferente. Siempre envuelta en una nube de humo de cigarrillo. Todo lo vivido en el pasado me trajo hasta acá, por lo tanto este es un nuevo punto de arranque. El final es un comienzo.
Si la forma de pensar cambia…la actitud cambia.
1 comentario:
Es difícil adaptarse más cuando lo anterior te gustaba mas.
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