lunes, 12 de julio de 2010

Demora

Fue un sueño maravilloso, lúcido, multicolor. El horizonte por fin revelaba la estrategia para salir del abismo, la fórmula para romper el desencanto. Se podía saborear el éxito. Se aprestaba el valiente a levantarse y salir a conquistar la ciudad; pero ante su sorpresa, estaba encerrado. Solo podía divisar a través de esa pequeña escotilla de vidrio -inmóvil- la angustia de todos, al verlo rodeado de flores y vestido elegantemente para la ocasión.

No hay comentarios: